Ecuador y Colombia están viviendo uno de los momentos más complejos en sus relaciones diplomáticas y desde hace varias semanas sus diferencias sobre el control de la seguridad en la frontera entre los dos países han subido de tono sin una posibilidad cercana de reconciliación. Un peldaño más a la escalada de la tensión se sumó este jueves por la noche, cuando el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó a su embajadora en Quito, María Antonia Velasco, “venir de inmediato” a Bogotá, tras la decisión de Ecuador de subir los aranceles a las importaciones procedentes de su país del 50 % al 100 % a partir del próximo 1 de mayo. “Nuestra embajadora en Ecuador debe venir de inmediato y el próximo consejo de ministros se realizará en un punto de la frontera con Ecuador”, dijo Petro en su cuenta X.