La confirmación pone fin a semanas de especulación sobre el futuro de la selección iraní en el torneo que organizarán conjuntamente Estados Unidos, México y Canadá. La incertidumbre se intensificó tras el estallido de la guerra en Oriente Medio, desencadenada el 28 de febrero por los ataques estadounidenses e israelíes contra Teherán. Las autoridades iraníes habían explorado la posibilidad de trasladar sus encuentros de la fase de grupos desde territorio estadounidense hacia México, una propuesta que Infantino ya había rechazado previamente. La semana pasada, la situación tomó un nuevo giro cuando se reportó que un enviado especial estadounidense planteó que Italia ocupara la plaza de Irán en el Mundial.