El presidente colombiano afirmó que los responsables actúan al servicio del narcotráfico y anunció nuevas acusaciones internacionales contra jefes disidentes de las FARC. Según el mandatario, la explosión afectó directamente a una cooperativa de caficultores conformada por “pequeños campesinos asociados”, lo que a su juicio confirma que se trató de un ataque deliberado contra la población civil. “Esto es terrorismo, y como sus autores se dedican a cuidar el narcotráfico de cocaína, se llama —y aquí sí Trump tiene razón— narcoterrorismo”, declaró.